Si hay un ingrediente que no puede faltar en la gastronomía mexicana, son los frijoles. Este alimento básico ha estado presente en la mesa de las familias desde tiempos prehispánicos y sigue siendo un pilar fundamental en la cocina. Además de ser deliciosos, aportan una gran cantidad de beneficios nutricionales y combinan con casi cualquier plato, en especial con los tacos.
Pero, ¿qué tipos de frijoles existen?, ¿cómo se preparan?, ¿cuál es la mejor opción para acompañar unos buenos tacos? Vamos a resolver todas estas dudas y a darte algunas ideas para disfrutarlos al máximo.
Tabla de contenidos
Tipos de frijoles que no pueden faltar en la cocina mexicana
Han sido un pilar en la gastronomía mexicana desde tiempos ancestrales, y su versatilidad los hace imprescindibles en muchas recetas. Dependiendo de la región, el clima y las tradiciones culinarias, se utilizan diferentes variedades, cada una con su sabor, textura y características particulares. Veamos algunos de los frijoles más importantes en la cocina mexicana y cómo se usan en los tacos y otros platos.
Frijoles negros mexicanos, los favoritos del sur
Éstos son pequeños, de color oscuro y con un sabor ligeramente terroso. Son muy populares en el sur de México, especialmente en estados como Oaxaca, Chiapas y Yucatán, donde se utilizan para preparar frijoles de la olla, frijoles refritos y frijoles en salsa.
Su textura cremosa y su sabor profundo los hacen perfectos para acompañar tacos con frijoles, especialmente aquellos con cochinita pibil o carne asada. También son una excelente base para sopas y caldos, dándoles un toque sustancioso y lleno de sabor.
Frijoles bayos, suaves y perfectos para guisos
Éstos tienen un color marrón claro y una textura más suave que los frijoles negros. Son muy utilizados en el centro del país y se consideran una excelente opción para hacer frijoles con chile o frijoles refritos.
Su sabor es más neutro, lo que los convierte en un ingrediente ideal para guisos y guarniciones con este ingrediente. También son perfectos para servir con tacos de barbacoa o carnitas, ya que su consistencia ayuda a equilibrar los sabores intensos de la carne.
Frijoles pintos, los reyes del norte
En el norte de México, los éstos son los más consumidos. Su color marrón moteado y su textura ligeramente harinosa los hacen ideales para preparar frijoles refritos o frijoles para burritos. Son los favoritos en la cocina Tex-Mex y suelen servirse con platos como los burritos de carne, los nachos o los tacos dorados.
Al cocerse, adquieren una consistencia cremosa y un sabor suave, que combina muy bien con quesos fundidos, chiles secos y carnes sazonadas con especias fuertes.
Frijoles peruanos, la opción más cremosa
Aunque su nombre puede hacer pensar lo contrario, éstos también son muy apreciados en la cocina mexicana, sobre todo en el centro y occidente del país. Su color amarillo claro y su textura extra cremosa los hacen una excelente opción para prepararlos en salsa o como guarnición en tacos y enchiladas.
Su sabor es más delicado que el de otras variedades, por lo que absorben muy bien los condimentos y especias. Son ideales para recetas en las que se busca una consistencia más aterciopelada, como frijoles refritos con queso o con chile para acompañar carnes asadas.
Frijoles blancos, menos comunes pero llenos de sabor
Aunque no son tan populares como los negros o los pintos, los éstos también tienen su lugar en la cocina mexicana. Se utilizan sobre todo en caldos y sopas, como el tradicional caldo tlalpeño, pero también pueden prepararse a la olla o en versiones más ligeras de frijoles refritos.
Su sabor es más suave, lo que permite combinarlos con hierbas aromáticas como el epazote o el cilantro para darles un toque fresco y especial. También son una excelente opción para quienes buscan recetas con frijoles menos pesadas pero igual de sabrosas.
Cada tipo de frijol tiene su propio encanto y aplicaciones en la cocina. Ya sea que prefieras los intensos negros mexicanos o los suaves peruanos, siempre encontrarás una manera deliciosa de incorporarlos a tus tacos y platos favoritos.
Cómo hacer frijoles de la olla para que queden perfectos
Los frijoles de la olla son una de las recetas más tradicionales en la cocina mexicana. Se preparan con ingredientes sencillos, pero su sabor y textura pueden variar dependiendo de la técnica utilizada. Aunque parece una receta fácil, hay ciertos detalles que marcan la diferencia entre unos suaves, cremosos y bien sazonados, y otros que pueden quedar duros o insípidos.
Si alguna vez te has preguntado cómo hacer frijoles de la olla de manera perfecta, aquí te explicamos todo lo que necesitas saber, desde la elección del frijol hasta los secretos para potenciar su sabor.
Elegir el tipo de frijol adecuado
El primer paso es elegir el tipo de frijol que quieres cocinar. Los negros mexicanos son ideales si buscas un sabor más intenso, mientras que los bayos o pintos son opciones más suaves y cremosas. También puedes optar por los peruanos si prefieres una textura extra aterciopelada.
Cada variedad tiene su tiempo de cocción y su capacidad de absorber sabores, así que es importante tener esto en cuenta según el resultado que busques.
Remojarlos antes de cocinarlos
Uno de los pasos más importantes, y que muchos pasan por alto, es el remojo previo. Este proceso ayuda a reducir el tiempo de cocción y mejora su digestión, ya que elimina parte de los compuestos que pueden causar malestar estomacal.
Lo ideal es dejarlos en agua durante al menos 8 horas o incluso toda la noche. Si tienes prisa, puedes hacer un remojo rápido hirviéndolos durante 10 minutos y luego dejándolos reposar por una hora antes de cocinarlos.
La cocción: paciencia y fuego lento
Para que queden perfectos, hay que cocinarlos a fuego lento. Si los cocinas a una temperatura muy alta, la piel puede romperse antes de que el interior esté completamente suave.
Lo mejor es colocarlos en una olla grande con agua limpia, agregar un diente de ajo y un trozo de cebolla para darles sabor, y dejarlos cocinar lentamente. Dependiendo del tipo de frijol, pueden tardar entre 1 y 2 horas en estar listos.
Si usas una olla de presión, el tiempo se reduce considerablemente, quedando listos en aproximadamente 30 minutos.
Cuándo añadir la sal y otros condimentos
Un error común es agregar la sal desde el principio. Esto puede hacer que la piel se endurezca y que tarden más en cocerse. Lo mejor es añadirla cuando ya estén suaves.
Si quieres darle un toque extra de sabor, puedes añadir hierbas como epazote, laurel o cilantro durante la cocción. También puedes incorporar un poco de chile seco si te gusta un toque picante.
Conservar y aprovecharlos cocidos
Pueden durar varios días en el refrigerador si los guardas en su caldo. Esto evita que se sequen y mantiene su sabor intacto.
También puedes congelarlos en porciones individuales para tenerlos listos cuando los necesites. Solo asegúrate de descongelarlos lentamente para que conserven su textura.
Si te sobran, puedes usarlos para prepararlo refritos, en salsa o incluso guarniciones para tacos y otros platos. Son tan versátiles que siempre encontrarás una forma deliciosa de aprovecharlos.
Con estos consejos, ahora sabes cómo hacer frijoles de la olla que queden suaves, bien sazonados y listos para acompañar cualquier comida mexicana.

Recetas para acompañar tus tacos
Los tacos con frijoles son una opción deliciosa y económica. Además, éstos pueden usarse de muchas maneras para complementar el sabor de tus tacos favoritos.
Refritos: el clásico infaltable
Son cremosos y llenos de sabor, ideales para untar en las tortillas o servir como guarnición. Aquí te dejamos una lista de pasos:
- Sofríe cebolla en un poco de manteca o aceite.
- Agrégalos a la olla y machácalos mientras los fríes.
- Cocina hasta obtener la consistencia deseada y ajusta la sal.
En salsa: un toque picosito
Si te gusta el picante, éstos son una gran opción. Solo necesitas licuarlos cocidos con tomate, chile y especias, y cocer la mezcla a fuego lento hasta espesar.
Para burritos: cremosos y bien sazonados
Para que los frijoles para burritos queden perfectos, deben tener una consistencia más espesa. Agrégales un poco de comino y ajo en polvo para realzar su sabor.
¿Cuál es la mejor guarnición para tacos?
Si quieres acompañar tus tacos con frijoles de manera diferente, prueba estas opciones:
- Con chile. Le dan un toque picante y ahumado a cualquier taco.
- Refritos con queso. Fáciles, cremosos y siempre deliciosos.
- Negros mexicanos con epazote. Un clásico que aporta mucho sabor.
No importa cómo los prepares, los frijoles en la cocina mexicana siempre serán una elección acertada para acompañar tus tacos.
¿Cómo evitar que los frijoles provoquen indigestión?
Remojarlos antes de cocinarlos y añadir hierbas como epazote o laurel ayuda a reducir los efectos en el estómago.
En resumen, los frijoles son un ingrediente esencial en la cocina mexicana y el mejor aliado para unos buenos tacos. Ya sea en forma de refritos, en salsa o con chile, siempre aportan un toque especial a cualquier plato.
En nuestro restaurante de tacos mexicanos, sabemos la importancia de este ingrediente y lo utilizamos en nuestras recetas tradicionales para ofrecerte los mejores tacos con frijoles. Si quieres probar auténticos sabores mexicanos, ¡ven a visitarnos y disfruta de los mejores tacos acompañados de frijoles cocinados con amor y tradición!



